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Información sobre las alergias del ISAC

¿Qué son las alergias?

Las alergias son reacciones adversas del sistema inmunitario a substancias externas. La exposición a componentes que generalmente son inocuas como el polen, hace que el sistema inmunitario reaccione como si fueran nocivos. Sustancias que causan alergias se llaman alergénicos.

Muchas sustancias pueden causar reacciones alergénicas como:

  • Polen de la hierba o de los árboles
  • Pelos de animales así como las heces o el tejido (p.e. los perros y gatos)
  • Insectos (p.e. los ácaros) o el veneno de éstos (p.e. avispa o abeja)
  • Alimentos de plantas (p.e. verdura) o productos obtenidos del animal (p.e. la leche de vaca)
  • Substancias químicas (p.e. medicamentos o preservativos)

A lo largo de las dos últimas décadas, han aumentado considerablemente las enfermedades alérgicas en el mundo industrializado. En Europa, una de cada tres personas sufren por lo menos uno de los muchos síntomas alérgicos. Algunos científicos creen que este incremento se debe a un cambio en el estilo de vida causado por un aumento de la higiene diaria o por la erradicación de ciertos patógenos del medio. Otros consideran que la enfermedad está causada por un aumento de la concentración de polución en el ambiente. A parte de una evidente influencia del medio ambiente, se ha demostrado mediante estudios científicos que el desarrollo de las alergias está relacionado con la presencia de un cierto riesgo genético, siendo evidente el factor hereditario en familias en las que ambos progenitores sufren la enfermedad con lo que los hijos tienen un 50% de posibilidades de padecer alergias. Sin embargo, el componente genético sólo provoca un aumento en el riesgo mientras que la evolución actual de la enfermedad depende de un número de parámetros como podría ser la exposición continuada a concentraciones elevadas de alergénicos, entre otros. Las alergias a los alimentos son comunes en niños menores de tres años desapareciendo los síntomas durante la adolescencia. Por el contrario, los adultos son especialmente sensibles a alergénicos medioambientales como el pelo de gato, ácaros o polen.

¿Cuáles son los tipos de alergias?

Los científicos han descrito cuatro tipos diferentes de alergias. El más común es el llamado Tipo-1 o alergia tipo-inmediato la cual se caracteriza por la presencia de una determinada clase de anticuerpos en el sistema inmunitario. Las reacciones del tipo-inmediato ocurren durante la hora después de que el alergénico haya entrado en el cuerpo del paciente. Los anticuerpos correspondientes pueden utilizarse para analizar el origen de la enfermedad. Únicamente las alergias tipo-inmediato pueden diagnosticarse utilizando el ISAC.

Las reacciones alérgicas más comunes se clasifican en:

  • Alergias por inhalación (p.e. pólenes o esporas)
  • Alergias a alimentos (p.e. frutas, verduras o productos lácteos)
  • Alergias a medicamentos (p.e. antibióticos)
  • Alergias al veneno de insectos (p.e. abejas o avispas)
  • Alergias por contacto (p.e. metales)

¿Cómo se desarrollan las alergias?

Tras el primer contacto con la fuente biológica (p.e. el polen), el sistema inmunitario del paciente genera los llamados anticuerpos IgE contra una o varias moléculas alergénicas. A esto se le llama sensibilización. Tras el segundo contacto con el mismo alergénico, lo cual puede suceder al cabo de años, el sistema inmunitario responde con una reacción molecular en cadena dando lugar a un cruce de moléculas IgE adheridas en la superficie de las llamadas células cebadas. Como resultado, se liberan mediadores de la inflamación (p.e histaminas) dando lugar a los conocidos síntomas de la alergia.

¿Cuales son los síntomas típicos de la alergia y cómo aparecen?

La alergia puede afectar a diferentes órganos y tejidos del cuerpo humano dando lugar a diversos síntomas. Los principales son:

  • Rinitis (crónica) / Fiebre del heno
    La fiebre del heno, conocida también como rinitis alérgica, es una reacción alérgica a sustancias en el aire como el polen y que penetran en el sistema respiratorio a través de la nariz, de los senos o garganta así como a través de los ojos. El nombre de fiebre del heno no es exacto puesto que los síntomas no sólo ocurren en otoño cuando se recoge el heno y nunca provoca fiebre. La “rinitis alérgica” es el término correcto para describir este malestar. Rinitis quiere decir “irritación de la nariz” y es un derivado de “Rhino” que quiere decir nariz. La rinitis alérgica que sucede durante determinadas estaciones del año se denomina “rinitis alérgica estacional”. Los síntomas frecuentemente incluyen congestión nasal, mucosidad acuosa, estornudos, picor en la nariz y ojos y ojos llorosos. La fiebre del heno es la alergia más común – la padecen un 15% de la población en los países industrializados-. Los síntomas suelen aparecer durante la infancia y se reducen entre los 40 y 50 años. La rinitis alérgica perenne es una alergia similar que sucede durante todo el año y está provocada por el polvo de casa y animales domésticos. Sin embargo, los alergénicos predominantes varían.
  • Conjuntivitis
    La inflamación de la conjuntiva (conjuntivitis) a menudo está causada por alergénicos y generalmente aparece junto con la rinitis. La conjuntivitis alérgica es común en personas que también sufren otro tipo de síntomas alérgicos como la fiebre del heno, asma o eczemas. Generalmente la provocan antígenos como el polen, ácaros del polvo o cosméticos. Los síntomas incluyen escozor, pus, sequedad, picor, sensibilidad a la luz, dolor, lagrimeo y sensación de arenilla en los ojos. Frotarse puede empeorar los síntomas.
  • Falta de aire. Asma
    En algunos pacientes, los síntomas del asma pueden ser causados por la inhalación de determinadas sustancias medioambientales (p.e. alergenos o agentes contaminantes) lo cual provoca una reacción inflamatoria de las vías pulmonares- Los alergenos que suelen provocar el asma son partículas o residuos de la piel de los animales (pelos, escamas, plumas), ácaros del polvo, cucarachas, el moho y el polen. Los síntomas del asma también pueden ser provocados por infecciones de las vías respiratorias, el ejercicio, el aire frio, el humo del tabaco u otros contaminantes, el estrés, ciertos alimentos o alergias a los medicamentos. Cuando tiene lugar un ataque de asma, los músculos que rodean las vías respiratorias se ensanchan obstruyéndolas. Esto reduce la capacidad respiratoria dando lugar a pitidos. Algunos pacientes pueden sufrir períodos largos de falta de aire con episodios que reducen aún más la posibilidad de respiración. Otros pueden tener tos. Los ataques de asma pueden durar minutos o días y ser peligrosos si se reduce mucho la capacidad respiratoria.
  • Reacciones alérgicas en la piel
    La piel es nuestra principal barrera de protección del cuerpo humano frente a patógenos o contaminantes externos con lo que está en constante contacto con alergénicos. La dermatitis produce picor y es una reacción alérgica a un material en contacto con la piel. Aparece unas horas después del contacto y puede durar días siempre y cuando la piel deje de estar en contacto con ese material. La dermatitis de contacto hay que distinguirla de la urticaria en la cual aparece un sarpullido a los pocos minutos de entrar en contacto con el material y desaparece a los pocos minutos u horas. La reacción alérgica con urticaria más conocida es a la del látex. Además, la dermatitis alérgica por contacto es diferente a la dermatitis irritante la cual es provocada por el contacto con agentes irritantes como el jabón, detergentes, disolventes, ácidos, alcalinos y la fricción. Ésta, puede afectar a cualquiera que haya estado expuesto durante largo rato al agente irritante aunque son más sensibles las personas con piel atópica. Muchos casos de dermatitis en las manos están provocados por el contacto con agentes irritantes.
  • Problemas de circulación. Fatiga
    La respuesta del sistema inmunitario a alergénicos (p.e. inflamación local) puede afectar a la circulación dando lugar a una fatiga generalizada. Frecuentemente estos síntomas los causan los medicamento anti-histamínicos.
  • Síntomas digestivos
    Una alergia puede afectar también al sistema digestivo en cuyo caso pueden aparecer síntomas como dolor de estomago, nauseas, vómitos y diarreas.
  • Anafilaxia
    La anafilaxia es una reacción alérgica severa que afecta a todo el sistema inmunitario simultáneamente poniendo incluso en peligro la vida. Un brote fuerte de anafilaxia incluye urticaria, angiodermas (inflamación del tejido), hipotensión (presión arterial baja) y broncoespasmos (asma). La reacción anafilactoide es clínicamente similar a la anafilaxis. La única diferencia es que la primera no está mediada por los IgE y puede ser menos servera. La severidad de la anafilaxia puede variar desde síntomas leves hasta la muerte súbita. En cualquier caso se debe de proporcionar asistencia médica a fin de iniciar el tratamiento adecuado.

¿Cómo se diagnostican las alergias?

El primer paso para el diagnóstico de la enfermedad alérgica es el examen clínico que reúne todos los datos personales, hereditarios y familiares del enfermo anteriores a la enfermedad (consiste en hacer memoria de los antecedentes) por parte del alergólogo (especialista en alergias). A esto se le llama anamnesis. Los elementos más importantes del examen incluyen la evaluación de la naturaleza, duración y tiempo de los síntomas; posibles desencadenantes, respuesta a los medicamentos, antecedentes familiares de enfermedades alérgicas, exposición medioambiental y efectos de la calidad de vida. Una vez se estrecha el cerco de las posibles causas de la alergia hay dos posibles formas de confirmar los alergénicos: mediante la exposición directa del paciente al alergénico en cuestión (llamado test in vivo) o mediante la obtención de una muestra (sangre o suero) a fin de detectar los anticuerpos presentes en el sistema inmunitario.

Investigaciones en el laboratorio

Los procedimientos de diagnóstico llevados a cabo en el laboratorio están basados en la detección de anticuerpos específicos IgE en la sangre o suero de pacientes con alergia. Este método sólo puede diagnosticar enfermedades alérgicas del tipo 1. La ventaja de estos análisis de la sangre o suero es que se evita el contacto directo del paciente con el alergénico lo cual es beneficioso en el diagnóstico infantil. Los científicos han demostrado que la cantidad total de IgE presente en el sistema inmunitario de pacientes que sufren alergias es un marcador fiable a la vez que indica la severidad de la enfermedad. Niveles superiores a la media de IgE indican la presencia de alergias. Sin embargo algunos pacientes no tienen concentraciones elevadas de IgE y tienen síntomas mientras que otros con niveles también elevados no muestran síntomas alérgicos.
Una vez que se ha demostrado que niveles elevados de IgE indican que hay alergia, pueden obtenerse anticuerpos del sistema inmunitario causantes de la enfermedad. El diagnóstico in-vitro utiliza el conocido principio del inmuensayo de la fase sólida a fin de obtener y cuantificar los anticuerpos relacionados con la enfermedad. Se pone una muestra del material alérgico (extracto de polen, ácaros del polvo o pelo de gato) sobre una base sólida como una placa de microtiter o una membrana de nitrocelulosa y se incuba con el suero del paciente a fin de obtener y retener los anticuerpos en la fase sólida. Durante el lavado se retira el exceso de suero y los anticuerpos no ligados. Finalmente se detectan los anticuerpos IgE ligados utilizando anticuerpos conjugados que llevan una marca fluorescente o radioactiva.

Test in vivo

El procedimiento de diagnóstico más importante es el de la exposición directa del paciente a la fuente alergénica. Éste es el llamado Skin Prick Test (SPT). Se aplica una gota del extracto del alergénico en la piel del paciente (generalmente suele ser en el antebrazo). Con una lanceta se pincha la piel a través de la gota. Cuando el alergénico ha penetrado en la piel del individuo previamente sensibilizado, las moléculas IgE en la superficie de los mastocitos al unirse al antígeno producen una degranulación de éstos que contienen mediadores como la histamina. Una reacción positiva en la piel del alergénico da lugar a picor a los pocos minutos y la zona pinchada se pone roja e inflamada con un ‘halo’ en el centro (la reacción es similar a la de la ortiga). Con el SPT pueden probarse varios alergénicos a la vez aplicándolos en diferentes sitios de la piel. El test del Skin Prick es un sistema barato, rápido y preciso para identificar los alergénicos en cada paciente.Aunque estos tests son generalmente acertados hay ciertos medicamentos que pueden afectar los resultados. Pacientes que generalmente toman antihistamínicos deben interrumpir la toma por lo menos 48 horas antes de la prueba. Otros fármacos como los antidepresivos pueden también interferir el test. Hay que tener en cuenta que cuando ha habido una reacción anafiláctica (shock) a un alergénico específico no se debe de realizar el test. Por este motivo a veces es mejor realizar pruebas de laboratorio para determinar los IgEs alergénicos.

¿Cómo se tratan las alergias?

Una forma simple de tratar las alergias es evitando el contacto con lo que produce la alergia. Esto es posible en el caso de alergias a ciertos alimentos, mientras que es muy difícil, si no imposible, cuando se trata de pólenes, polvo o ácaros.
De todas formas existe un elevado número de posibles tratamientos. El objetivo de la inmunoterapia específica (SIT) es reprogramar el sistema inmunológico a fin de ir reduciendo gradualmente los síntomas alérgicos o incluso erradicarlos. La inmunoterapia alergénica consiste en la inyección de alergénicos en el paciente durante meses. Este sistema puede llegar a prevenir el desarrollo de nuevas alergias y, en niños, puede evitar la evolución de enfermedades alérgicas como sería de la rinitis alérgica al asma. La inmunoterapia alergénica puede aliviar durante largo tiempo los síntomas alérgicos incluso después de haber detenido el tratamiento. Sin embargo, la SIT ha sido sólo efectiva en un número limitado de pacientes y para alergénicos muy determinados. Esto podría ser debido a la falta de estandarización de los extractos utilizados para la desensitización o bien pacientes poli-sensitizados que no han sido tratados para los alergénicos que les producen mayores síntomas. Además, los científicos han probado que hay pacientes que adquieren nuevas alergias durante el tratamiento con inmunoterapia.
Una posible alternativa a la SIT es el tratamiento farmacológico como por ejemplo la utilización de antihistamínicos que alivian los síntomas de la fiebre del heno. El mejor tratamiento para el asma son los glucocorticoides (p.e. cortisona) que se aplican directamente en los pulmones mediante sprays.

¿Por qué es importante señalar la moléculas que producen la alergia?

A fin de definir estrategias efectivas que eviten el riesgo alérgico a los alimentos es importante definir las moléculas que producen la enfermedad. Determinados alergénicos de ciertos alimentos (p.e. frutos secos) producen síntomas que pueden llegar a producir la muerte mientras que otros dan lugar a reacciones leves y localizadas. La información que proporciona ISAC permite hacer clasificaciones de alergénicos en grupos de mayor a menor riesgo facilitando la información personalizada para cada paciente así como estrategias a seguir para evitar los síntomas. Esto es de mayor importancia para niños con alergias a los alimentos.
Lo más importante es hacer un seguimiento de la alergia a nivel molecular lo cual permite distinguir la mezcla de alergénicos y así elaborar un tratamiento de inmunoterapia específica (SIT) (p.e. alergia a los pólenes). Primero, ISAC permite identificar los alergénicos de menor a mayor presentes en las diferentes fuentes biológicas. Los alergénicos mayores son moléculas de anticuerpos recombinantes específicos en la mayoría de los pacientes afectados (p.e. Bet v 1 en el polen del abedul) lo cual puede provocar un gran riesgo en términos epidemiológicos. Así pues, la mezcla de alergénicos producida para una inmunoterapia determinada (ver más abajo) está típicamente estandarizada para estos alergénicos. Sin embargo pacientes que únicamente reaccionan frente a alergénicos menores son tratados con una mezcla de alergénicos inadecuada para su perfil de sensibilización. Si sabemos los causantes exactos de la enfermedad a nivel molecular se puede elaborar más fácilmente un tratamiento basado bien en la prevención de los alergénicos o en la creación de mezclas de desensibilización individuales para cada paciente.
El diagnóstico basado en componentes (CRD) proporcionado por ISAC facilita la identificación de posibles interacciones de reactividad cruzada de alergénicos de origen biológico sin relación alguna. Este tipo de reactividad a ciertas proteínas estructuralmente relacionadas viene causada por anticuerpos IgE recombinantes promiscuos y su diagnóstico es difícil si se utiliza el actual sistema de la extracción.

Ejemplo 1:  Pacientes sensibilizados al polen del abedul frecuentemente presentan alergias a otros tipos de frutas o verduras (p.e manzana, apio o melocotón) debido a la presencia de un alergénico cruzado en el polen del abedul llamado Bet v 1 (Ver la lista de alergénicos de ISAC)

Ejemplo 2:  Pacientes con alergia al polvo con ácaros a veces muestran también alergia al marisco, caracoles u otros insectos lo cual es una reacción a los anticuerpos IgE recombinantes a un alergénico llamado Tropomyosina (ver la lista de alergénicos de ISAC)

Nuevas tendencias en el diagnóstico de las alergias

Las alergias del tipo 1 están provocadas por las proteínas, una clase de bio moléculas que constituyen el mayor componente estructural de las células vivas, tejidos y órganos. Una fuente biológica contiene generalmente varios miles de proteínas, pero sólo unas pocas son capaces de provocar una respuesta alérgica en el sistema inmunológico del paciente.

Por ejemplo: En Europa, la mayor parte de los pacientes con alergia al polen de abedul (más del 95%) está sensibilizado contra el mayor alergénico (Bet v 1) y se ha observado el mismo patrón en otros alergénicos medio ambientales como el polen de la hierba o el pelo de gato.

Convencionalmente, el diagnóstico de la alergia, que incluye las pruebas en la piel y las de laboratorio, emplean extractos puros de alergénicos para determinar los anticuerpos IgE. Frecuentemente, estos extractos son complejas mezclas de vil moléculas producidas por la homogenización del correspondiente material, posiblemente seguido de un simple paso de purificación. Por tanto, estas mezclas biológicas contienen un elevado número de componentes no alergénicos. Esto da lugar a problemas en los ensayos de diagnóstico debido a la falta de estandarización o de una posible degradación de moléculas alergénicas durante el proceso de la preparación del extracto.

Cada fabricante de pruebas alergénicas (de piel y de laboratorio) utiliza diferentes materiales y procedimientos de extracción con lo que crean sistemas de análisis que difieren en la composición y calidad del alergénico. Por ejemplo, hay científicos que han demostrado que extractos comercializados para la prueba en la piel carecen de uno o más de los principales alergénicos conteniendo una determinada fuente biológica que puede dar un falso negativo como resultado. Además, los extractos alergénicos pueden estar contaminados con alergénicos de fuentes con los que no tienen relación (p.e. tejidos de animales contaminados con ácaros) dando por tanto resultados de falsos positivos. Un diagnóstico erróneo puede dar lugar a un tratamiento equivocado que incluso puede producir efectos secundarios dañinos.

A lo largo de los últimos 20 años, las proteínas que provocaban la enfermedad en la mayor parte de las causas alérgicas se han determinado a nivel molecular. Así pues, se han descrito mas de 1000 moléculas alergénicas individuales. Este avance se ha debido a la introducción de la técnica del ADN recombinante y la purificación de las metodologías de elevado rendimiento dando lugar a pruebas de diagnóstico de mayor calidad. Por primera vez pueden utilizarse paneles de moléculas alergénicas estandarizadas que permiten una reproducción exhaustiva de modelos de anticuerpos específicos.

La forma de beneficiarse de las peculiaridades estructurales de las moléculas alergénicas es su clasificación en familias de proteínas relacionadas estructuralmente y con posibles interacciones. Utilizar moléculas alergénicas puras en lugar de extractos para los diagnósticos facilita el camino hacia un cambio paradigmático en el diagnóstico de las alergias y su tratamiento. Las alergias pueden clasificarse mediante la reacción a una determinada molécula alergénica y muchas de esas moléculas se utilizarán para desarrollar nuevas terapias para pacientes alérgicos cuyos efectos serán más eficaces y que a la vez evitarán efectos secundarios. Hoy en día, los resultados de estudios clínicos indican que estas moléculas reducen en mayor medida los síntomas siendo su efectividad más duradera. Las inmunoterapias basadas en moléculas alergénicas en la práctica clínica beneficiará definitivamente la prueba basada en el componente ofrecida actualmente por ISAC.

A diferencia de ISAC, los sistemas convencionales de análisis no permiten analizar varios cientos de moléculas causantes de la enfermedad mediante una simple reacción. Es más, el coste para determinar un elevado número de anticuerpos causante de la alergia es significativamente inferior con ISAC que utilizando las pruebas convencionales. Así pues, ISAC cambiará la forma de diagnóstico de las alergias en un futuro muy cercano. No dude en obtener más información sobre el TEST de ISAC en nuestra página web.